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REFLEXIÓN EDUCATIVA


·  Todos los seres humanos nacen con capacidad para aprender música y el desarrollo de esta musicalidad innata es de vital importancia para el enriquecimiento del conjunto de la personalidad. Por este motivo, realizamos una forma de enseñanza que posibilita el aprendizaje de todos los alumnos, porque educar significa tener la suficiente pasión como para extraer las posibilidades que se encuentran dentro de cada persona.

·  El alumno debe situarse en el centro de la enseñanza, porque cada persona es creativa de forma inherente, tiene necesidades y talentos únicos de tipo físico, emocional e intelectual y posee una capacidad ilimitada de aprender. El profesor debe de estar atento y consciente de las necesidades de cada alumno, de sus diferencias y aptitudes y tener capacidad de responder a ellas a todo nivel. Las clases, aunque toman como referencia un riguroso marco teórico de observación, son flexibles, espontáneas, capaces de seguir las necesidades de cada niño. 

·  Nuestro valor fundamental es basar la enseñanza en la comprensión auditiva de la música y en el desarrollo de un pensamiento musical. Escuchar, discriminar, coordinar, asimilar, responder, imitar, crear, forman parte de las actividades básicas que nuestra mente realiza para poder aprender un lenguaje. Nuestra metodología  construye cada paso sobre la maduración que cada alumno va consiguiendo en cada momento, sin forzar ni manipular este proceso.

·  Estimulamos la percepción de la música ofreciendo al niño materiales musicales de la mayor riqueza y variedad. Por eso utilizamos un repertorio de canciones populares universales, compuestas en todos los sistemas modales y recitados rítmicos en todas las métricas posibles.

·  El profesor crea un hábitat dónde el alumno, al abrirse física, mental y emocionalmente, entra en contacto con la música como algo íntimo y propio. En un espacio donde hay acciones e impulsos diversos, movimiento y sensibilización corporal, experimentación e implicación, imágenes, relaciones y asociaciones, preguntas abiertas y una atención esmerada a los pequeños cambios cualitativos, los aprendizajes fluyen a un ritmo personal.

·  El camino que proponemos es un camino holístico, la totalidad está contenida en cada parte, en cada paso que se da. No hay ningún aprendizaje posterior que de alguna manera  no estuviera contenido desde el comienzo. No proponemos un aprendizaje lineal, sino un proceso expansivo, hacia terrenos cada vez más diferenciados, utilizamos actividades globales que mantienen su esencia durante toda la vida del aprendizaje musical y a partir de las cuales se enfocan detalles cada vez más complejos y se desarrollan habilidades más elaboradas.

·  Observamos las capacidades de los alumnos no para establecer categorías educativas sino para ser capaces de adaptar nuestro ritmo y estrategia formativas a cada uno de ellos.

·  A través de la música el alumno adquiere la posibilidad de familiarizarse con su mundo interior: imaginación, emociones, sensaciones, ideas y pensamientos, y de actualizar, enriquecer y desarrollar todas sus energías, vitales, afectivas, creativas, espirituales, abriendo un espacio para una práctica diaria donde la paciencia, la constancia y el esfuerzo voluntario y alegre, le ayude a su desarrollo como ser humano.

·  Incluimos entre nuestros objetivos educativos, no solamente los puramente musicales, sino que queremos ayudar a comprender a los alumnos y padres las actitudes necesarias para el desarrollo adecuado de una educación artística y ayudarles a ampliar sus horizontes y expectativas.

·  Abogamos por la flexibilidad y la profundidad.  Para eso se necesita calma, reposo, atención individualizada, respeto al ritmo individual de crecimiento, se necesita establecer un diálogo sensible entre lo interno y lo externo, necesita la inmersión y confianza en los procesos, necesita apertura y la apertura necesita experiencias gratas, cargadas de sentido, experimentación, implicación, intensa conciencia corporal, en resumen: atención, percepción sin juicios, acción espontánea y sin trabas.